Una llamada irrevocable – 28 de agosto (Rom. 11, 19-32)
Dios llama y no se echa para atrás. Pablo confía que, con el tiempo, los corazones duros de Israel reconsiderarán y volverán a ser integrados a la promesa.
Romanos, capítulo 11 versículos 19 al 32.
Cápsulas para meditar sobre la Palabra del día con Alexander Zatyrka, S.J.